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Botero. Mujer -gorda- en el baño
Tengo que decirlo porque sino exploto y de todos modos puede que explote: no lo he superado, no del todo, a pesar de mi desfachatez, de mi fingida aceptación de los hechos: la blusa ha encogido y la falda siempre me ha venido pequeña- algo dentro de mí sigue enviando mensajes, mensajes gordos...
A mi mente acuden ahora a menudo imágenes gruesas como globo aerostático o ésta de botero que preside el post -un pintor que nunca me ha gustado- y palabras como cántaro, botijo, borbotón, aguaderas, palabras cuyo significado desconozco vórtice, albarda...sólo porque suenan grueso
Y lo que es peor: otras imágenes que yo querría olvidar y que se fueran no se van: esas fotografías de mis carnes temblonas a la orilla del mar sacadas traidoramente con un teleobjetivo que aumentaba atrozmente mis carnes...fotografías que yo eliminé concienzudamente a la vuelta de vacaciones -palabra también gruesa- y que estoy segura de haberlo hecho pero mi subconsciente no y no sé cómo ni de qué manera, en una de mis peores pesadillas, una foto cae en manos de mi cuñada y la hace circular por internet con el título "mirad las pintas de mi cuñada Mar en la playa" Dios mío!: parezco una odalisca pintada por Botero
Ya lo sé: sigo un poco obsesionada y ahora con grandes cargas de conciencia porque me cuesta dejar la dinámica del verano. Con muchos esfuerzos estoy consiguiendo desplazar "el vicio" -salsa, pan, cervezas- de la dinámica de cada día, confinarlo en la reserva del fin de semana. Ese es el problema del verano: que todos los días son fin de semana Si acumulas la ingesta de veinte fines de semana seguidos en tu cuerpo pero qué caro se paga, nuevamente perdonad Adelgazad vosotras si podéis
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