::El orgasmo del gol::

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Últimamente veo mucho fútbol. Pero es algo colateral. -Tengo dos hijos aparte de mi marido en casa- En plan fumadora pasiva. Eso no te hace una experta pero no dejas de inhalar el ambiente y por momentos puedes llegar a disfrutar...

Como habéis podido comprobar, en este mundial se llevan las camisetas ceñidas y altas de cuello -Se percibe la influencia Gay en la moda deportiva masculina- combinadas con un calzón que les llega hasta casi la rodilla. A mi gusto este tipo de calzones tan largos no resulta nada atractivo.

Me gusta mucho cuando quedan tendidos en el suelo y fingen tener mucho dolor o lo tienen de verdad. La musculatura marcada y tensa, la boca crispada en un rictus extático... Los planos de cámara cerrados sobre la entrepierna, los calzoncillos asomando bajo el calzón y con suerte unos redaños al descubierto... esto es lo que fácilmente pasaba con los viejos pantalones cortos de verdad... La mayoría llevan ahora además elásticas mallas de licra bajo los calzones. No sé porqué la Fifa no interviene en esto igual que obligan a las mujeres a jugar en braguitas y sotén.

Si el gol es el climax de este juego, el mundial está siendo rácano en orgasmos. Mucho empate a cero o uno a uno. Y sin gol no hay espectáculo.
Contemplar a esos gallos revolcándose como gays salidos en una playa me deja siempre extasiada.

Ayer noche después de oír a mis hombres gritar gol!! y salir de la cocina al salón -sin dejar de batir los huevos para una tortilla de calabacín-...  pude ver a De Rossi, del equipo Italiano, un mocetón con una coqueta barbita sobre el mentón y excaso y ralo pelo cruzar el campo corriendo en dirección a su banquillo después de marcar el gol del empate.
A los compañeros que le salían al paso se los sacaba de encima. No quería que lo abrazaran, que lo tocaran siquiera. Lo que quería era abrazar a un compañero suyo reserva que ya le esperaba con los brazos abiertos fuera del banquillo...
Quería que él fuese el primero e igual que en un spot televisivo con tintes eróticos -los últimos metros los recorrió resbalando sobre las rodillas- se fundieron en un abrazo. Fue un momento intenso, apasionado...sólo le hacía falta una banda sonora adecuada.
Después cayeron sobre ellos el resto de jugadores del equipo y aquello fue la orgía habitual.
Como siempre, la cámara mostró paralelamente morbosos planos de los contrarios hundidos o humillados. Sospecho que esto influye mucho en la descarga de placer que experimentan.

Los italianos vestían de azul y los Paraguayos a listas rojas y blancas.
Mañana juegan los nuestros, contra Suiza. Vamos a ver cuántos orgasmos nos deparan.